Breve historia del dinero y los intercambios

96
Patrón Oro

Origen del trueque

Desde la prehistoria, el ser humano ha sentido la necesidad de ver mejorada su calidad de vida. Es posible que vivir mejor durante nuestra vida y legar esa mejoría, sea una de los motivos de felicidad primigenios y aquello que mueve a la raza humana al progreso continuo.

Una de las formas que encontramos para mejorarla fueron los intercambios. El trueque consistía en desear algo del prójimo y ofrecerle algo propio que no desearas de la misma manera o de lo cual tuvieras un excedente.

La práctica habitual de esta actividad económica se remonta 9.000 años atrás, al neolítico. Cuando surgió la llamada revolución agrícola o revolución neolítica. En este momento pasamos de ser nómadas (cazadores – recolectores que cazaban y recolectaban para saciar sus necesidades primarias) a ser sedentarios y productores (agricultores y ganaderos principalmente).

Según Adam Smith y la visión liberal de la economía, el trueque, como intercambio libre entre individuos es una práctica natural del ser humano para la cual deben existir dos cosas:

  • Excedente (exceso de bienes que no necesitan consumirse)
  • División del trabajo que produce la necesidad de bienes que uno no produce.

 

Consecuencias

Esto originó dos consecuencias principales

División del trabajo. Comienza a darse el fenómeno conocido como especialización, esto permite trabajar un menor número de horas ya que posteriormente podían intercambiarse los productos por otros para los cuáles carecíamos de conocimiento de elaboración o no éramos tan productivos como otros. Por ejemplo, un abrigo de lana por unas arrobas de trigo.

La propiedad privada y la riqueza. Esos excedentes de producción dieron lugar a la propiedad privada y la riqueza.

 

Problemas del trueque

En sus inicios el trueque se basaba en el libre intercambio de productos, pero para ello, teníamos que encontrar a una persona que se interesara en el producto que nosotros poseíamos. Para superar este escollo, pronto se empezaron a utilizar determinados productos como herramientas de permuta que servían como símbolo del valor general y eran aceptadas por otros usuarios. Entre estos productos destacan:

  • Pimienta
  • Sal
  • Conchas
  • Metales nobles (oro plata y bronce)
  • “pecuniario” (monetario) deriva de la palabra latina ‘pecus’ que define una cabeza de ganado

 

Las permutas por trueque se producían allí donde surgía la oportunidad. Sin embargo, desde tiempos remotos se acostumbró a designar un lugar y una fecha para tales transacciones. Este fue el origen del mercado, lugar donde se llevaban a cabo estos intercambios.

Los metales nobles como el oro la plata y el bronce fueron los medios de intercambio más utilizados alrededor del mundo, aunque variaban de unas zonas a otras. El metal amarillo fue el que finalmente se impuso al resto por sus propiedades objetivas.

En el siglo VI antes de Cristo, Aristóteles ya expuso las propiedades del oro que le convirtieron en la mejor moneda de intercambio.

  • Duradero (es sólido, no se deteriora ni se oxida con el tiempo y es químicamente inerte)
  • Divisible (una onza de oro se puede dividir mil veces si es necesario. Un diamante no se puede dividir sin que pierda su valor.)
  • Consistente (una onza de 24 quilates de oro puro es igual siempre y en cualquier lugar del mundo, lo que facilita el comercio y la liquidez)
  • Cómodo de transportar
  • Posee un valor tangible

El economista William Stanley Jevons especificó 7 características que a su juicio definen el buen dinero:

  • Utilidad previa
  • Portabilidad
  • Indestructibilidad
  • Homogeneidad
  • Divisibilidad
  • Estabilidad de valor
  • Cognoscibilidad

Podemos ver que prácticamente en su totalidad confirma las tesis aristotélicas.

 

Certificados de Oro

Con el paso del tiempo y la existencia de los primeros bancos, se comenzaron a emitir certificados de oro, por los cuáles, el banco, se obligaba con la persona a que cuando le devolviera dicho certificado entregarle el oro previamente depositado (el modelo de negocio de estos bancos primigenios era cobrar a los depositantes por la guardia y custodia de ese oro). De esta manera, en su mayor medida, el oro quedaba en los bancos y la gente lo que se intercambia eran los certificados expedidos por éste.

Esos certificados pasaron a ser el medio favorito de intercambio de productos y servicios. En un principio, todos esos billetes o certificados se correspondían con una cantidad específica de oro que los bancos custodiaban, de tal manera que una persona podía ir al banco sin ningún problema e intercambiar esos certificados por el oro. Esto se denomina patrón Oro. No es objetivo del presente artículo valorar las circustancias que se derivaron mediante el mal uso de algunas de las prácticas aquí expuestas por parte de los bancos centrales.

Inicio y fin del patrón oro

En el siglo XIX comenzó a utilizarse el patrón oro que fijaba el valor de una moneda en base a cierta cantidad de oro. Es decir, el emisor (banco) le garantiza al receptor, mediante la entrega de un billete, la capacidad de intercambiarlo por su equivalente en oro. Es lo que llamamos dinero fiduciario – tiene su origen en el término latino fiduciarius, en el que la raíz latina fidus significa fe, confianza -.

El patrón oro terminó a raíz de la Primera Guerra Mundial, puesto que los gobiernos beligerantes necesitaron imprimir mucho dinero fiduciario para financiar el esfuerzo bélico sin tener la capacidad de respaldar ese dinero en el limitado metal amarillo.

En los Acuerdos de Breton Woods en 1944 se acordó que el dólar estadounidense se convertiría en la divisa de referencia internacional, siendo la única que tenía que mantener el patrón oro.

En 1971 este sistema que vinculaba el dólar al patrón oro también quebró,  quedando todas las monedas sin referencia y sin tener valor convertible real. Es lo que vivimos en estos momentos y se conoce como moneda fiat. Por el modo en el que estaba establecido, al ser entonces el dolar un patrón convertible, el dolar pasó a ser referencia única en ese momento.

Ya a partir del año de 1973 las divisas de las economías más importantes comenzaron a ser comercializadas con mayor libertad y eran controladas principalmente por las fuerzas de la oferta y la demanda del mercado especulativo en el mercado de divisas (FOREX). De esta manera los precios se fijaban constantemente de acuerdo a un tipo de cambio libre, lo cual unido a un incremento en la volatilidad, la velocidad y el volumen del comercio de estas divisas, dio lugar en la década de los 70 al nacimiento de los nuevos instrumentos financieros, la liberalización del comercio y la desregulación del mercado.

Monedas de reserva en la economía

Como podemos observar, el dólar, aunque mayoritario, no es la única moneda de reserva en la economía. Los motivos por los que el dólar es una reserva de los países se deben a la estabilidad de su moneda en el mercado hasta el día de hoy. No existe un patrón dolar de iure.

REserva monetaria internacional

 

La moneda fiat

Es un tipo de moneda respaldada por los diferentes estados y sin valor intrínseco, pero con un valor legal propio. No es dinero real, más allá del valor que le dan los estados y los ciudadanos. También es conocido por “dinero por decreto” y es la forma de dinero que tenemos en nuestros días.